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Diti queda embarazada al atardecer

Page history last edited by Juan Castañeira 11 years, 3 months ago

Diti queda embarazada al atardecer




r…-uka uv€ca

niamya kau€raviŠopavarŠit€ˆ

hareƒ kath€ˆ k€raŠa-s™kar€tmanaƒ

punaƒ sa papraccha tam udyat€ñjalir

na c€titpto viduro dhta-vrataƒ


r…-ukaƒ uv€ca—®r… ®ukadeva Gosv€m…; niamya—tras escuchar; kau€raviŠ€— por el sabio Maitreya; upavarŠit€m—descritas; hareƒ—de la Personalidad de Dios; kath€m—narraciones; k€raŠa—por el motivo de levantar la Tierra; s™kara- €tmanaƒ—de la encarnación jabalí; punaƒ—de nuevo; saƒ—él; papraccha— preguntó; tam—a él (Maitreya); udyata-añjaliƒ—con las manos juntas; na—nunca; ca—también; ati-tptaƒ—muy satisfecho; viduraƒ—Vidura; dhta-vrataƒ—tomado un voto.




®ukadeva Gosv€m… dijo: Tras escuchar del gran sabio Maitreya la historia de la encarnación Var€ha del Señor, Vidura, que había hecho un voto, le rogó con las manos juntas que por favor narrase más actividades trascendentales del Señor, pues él [Vidura] no se sentía todavía satisfecho.




vidura uv€ca

tenaiva tu muni-re˜ha

hariŠ€ yajña-m™rtin€

di-daityo hiraŠy€ko

hata ity anuuruma


viduraƒ uv€ca—®r… Vidura dijo; tena—por Él; eva—ciertamente; tu—pero; muni-re˜ha—¡oh, mejor entre los sabios!; hariŠ€—por la Personalidad de Dios; yajña-m™rtin€—la forma de los sacrificios; €di—original; daityaƒ—demonio; hiraŠy€kaƒ—de nombre HiraŠy€ka; hataƒ—muerto; iti—así; anuuruma— oído en sucesión.




®r… Vidura dijo: ¡Oh, mejor entre los grandes sabios! De la sucesión discipular he oído que HiraŠy€ka, el demonio original, murió a manos de la mismísima forma de los sacrificios, la Personalidad de Dios [el avat€ra Jabalí].




Con anterioridad ya se aludió a que la encarnación jabalí Se manifestó en dos milenios, Sv€yambhuva y C€kua. En ambos milenios hubo una encarnación jabalí del Señor, pero en el milenio Sv€yambhuva levantó la Tierra de las profundidades del agua del universo, mientras que en el milenio C€kua mató al primer demonio, HiraŠy€ka. En el milenio Sv€yambhuva adoptó el color blanco, y en el milenio C€kua adoptó el color rojo. Vidura había escuchado ya acerca de una de ellas, y planteó escuchar sobre la otra. Las dos distintas encarnaciones de jabalí descritas son la misma y única Suprema Personalidad de Dios.




tasya coddharataƒ kauŠ…ˆ

sva-daˆ˜r€greŠa l…lay€

daitya-r€jasya ca brahman

kasm€d dhetor abh™n mdhaƒ


tasya—Su; ca—también; uddharataƒ—mientras levantaba; kauŠ…m—el planeta Tierra; sva-daˆ˜ra-agreŠa—con la punta de Sus colmillos; l…lay€—en Sus pasatiempos; daitya-r€jasya—del rey de los demonios; ca—y; brahman—¡oh, br€hmaŠa!; kasm€t—de qué; hetoƒ—causa; abh™t—había; mdhaƒ—lucha.




¿Qué causa tuvo, ¡oh, br€hmaŠa!, la lucha entre el rey demonio y el avat€ra Jabalí cuando el Señor estaba levantando la Tierra como pasatiempo?




raddadh€n€ya bhakt€ya

br™hi taj-janma-vistaram

e na tpyati manaƒ

paraˆ kaut™halaˆ hi me


raddadh€n€ya—a una persona fiel; bhakt€ya—a un devoto; br™hi—por favor, narra; tat—Su; janma—aparición; vistaram—en detalle; e—¡oh, gran sabio!; na—no; tpyati—se satisface; manaƒ—mente; param—muy; kaut™halam— inquisitiva; hi—ciertamente; me—mi.




Mi mente se ha vuelto muy inquisitiva, y, por esta razón, no me siento satisfecho con escuchar el relato de la aparición del Señor. Así pues, por favor, habla más y más a un devoto que es fiel.




Aquel que verdaderamente es fiel e inquisitivo tiene las cualidades que se necesitan para escuchar los trascendentales pasatiempos de la aparición y desaparición de la Suprema Personalidad de Dios. Vidura era un candidato apto para recibir esos mensajes trascendentales.




maitreya uv€ca

s€dhu v…ra tvay€ p˜am

avat€ra-kath€ˆ hareƒ yat

tvaˆ pcchasi marty€n€ˆ



maitreyaƒ uv€ca—Maitreya dijo; s€dhu—devoto; v…ra—¡oh, guerrero!; tvay€— por ti; p˜am—preguntados; avat€ra-kath€m—temas acerca de la encarnación de Dios; hareƒ—de la Personalidad de Dios; yat—lo que; tvam—tu noble persona; pcchasi—preguntándome; marty€n€m—de aquellos que están destinados a morir; mtyu-p€a—la cadena de nacimiento y muerte; vi€tan…m—fuente de liberación.




El gran sabio Maitreya dijo: ¡Oh, guerrero! La pregunta que has hecho es perfectamente adecuada para un devoto, porque se refiere a la encarnación de la Personalidad de Dios. Él es la fuente de liberación de la cadena de nacimiento y muerte para todos aquellos que, si no, están destinados a morir.




El gran sabio Maitreya se dirigió a Vidura como guerrero, no sólo porque Vidura perteneciese a la familia Kuru, sino por su inquietud de escuchar sobre las actividades caballerescas del Señor en Sus encarnaciones como Var€ha y Nsiˆha. Como las preguntas se referían al Señor, eran perfectamente adecuadas para un devoto. Al devoto no le gusta escuchar cosas mundanas. Hay muchos temas en relación con las guerras del mundo, pero el devoto no siente inclinación a oírlos. Los temas de las guerras en que participa el Señor no están en relación con la guerra de muerte, sino con la guerra contra la cadena de m€y€ que obliga a la persona a aceptar repetidos nacimientos y muertes. La gente necia siente recelo porque KŠa participó en la batalla de Kuruketra, desconociendo que al participar aseguró la liberación de todos los presentes en el campo de batalla. Bh…madeva dice que todos los presentes en el campo de batalla de Kuruketra obtuvieron tras morir sus existencias espirituales originales. Por lo tanto, escuchar los asuntos bélicos del Señor está al mismo nivel que cualquier otro servicio devocional.




yayott€napadaƒ putro

munin€ g…tay€rbhakaƒ mtyoƒ

ktvaiva m™rdhny a‰ghrim

ruroha hareƒ padam


yay€—gracias a los cuales; utt€napadaƒ—del rey Utt€nap€da; putraƒ—hijo; munin€—por el sabio; g…tay€—siendo cantados; arbhakaƒ—un niño; mtyoƒ— de la muerte; ktv€—poniendo; eva—ciertamente; m™rdhni—sobre la cabeza; a‰ghrim—pies; €ruroha—ascendió; hareƒ—de la Personalidad de Dios; padam—a la morada.




Gracias a haber escuchado esos temas de labios del sabio [N€rada], el hijo del rey Utt€nap€da [Dhruva] se iluminó acerca de la Personalidad de Dios, y ascendió a la morada del Señor, poniendo sus pies sobre la cabeza de la muerte.




Cuando abandonaba su cuerpo, Mah€r€ja Dhruva, el hijo del rey Utt€nap€da, fue asistido por personalidades como Sunanda y otros, que le recibieron en el reino de Dios. Dejó este mundo a una edad temprana, cuando era un muchacho, aunque había conseguido el trono de su padre y tenía varios hijos. Puesto que debía abandonar este mundo, la muerte le estaba esperando. Pero él no se preocupó por la muerte, y, con el mismo cuerpo que entonces tenía, subió a bordo de un aeroplano espiritual y fue directamente al planeta de ViŠu, debido a la relación que tuvo con el gran sabio N€rada, que le había expuesto el relato de los pasatiempos del Señor.




ath€tr€p…tih€so 'yaˆ

ruto me varŠitaƒ pur€

brahmaŠ€ deva-devena

dev€n€m anupcchat€m


atha—ahora; atra—en este tema; api—también; itih€saƒ—historia; ayam— esta; rutaƒ—oída; me—por mí; varŠitaƒ—descrita; pur€—años atrás; brahmaŠ€— por Brahm€; deva-devena—el principal de los semidioses; dev€n€m—por los semidioses; anupcchat€m—preguntando.




Esta historia de la lucha entre el Señor como jabalí y el demonio HiraŠy€ka la oí personalmente hace muchos años, cuando Brahm€, el principal de los semidioses, la contó en respuesta a las preguntas de los demás semidioses.




ditir d€k€yaŠ… kattarm€r…caˆ kayapaˆ patimapatya-k€m€ cakamesandhy€y€ˆ hc-chay€rdit€


ditiƒ—Diti; d€k€yaŠ…—la hija de Daka; kattaƒ—¡oh, Vidura!; m€r…cam— el hijo de Mar…ci; kayapam—Kayapa; patim—su esposo; apatya-k€m€—deseosa de tener un hijo; cakame—suspiraba por; sandhy€y€m—al atardecer; ht-aya— por deseos sexuales; ardit€—perturbada.




Diti, la hija de Daka, bajo la influencia del deseo sexual, pidió a su esposo, Kayapa, el hijo de Mar…ci, que tuviese relación con ella al atardecer para engendrar un niño.




i˜v€gni-jihvaˆ payas€

puruaˆ yaju€ˆ patim

nimlocaty arka €s…nam

agny-ag€re sam€hitam


i˜v€—tras adorar; agni—fuego; jihvam—lengua; payas€—con oblación; puruam—a la Persona Suprema; yaju€m—de todos los sacrificios; patim—amo; nimlocati—mientras se ponía; arke—el Sol; €s…nam—sentado; agni-ag€re—en la sala del sacrificio; sam€hitam—completamente en trance.




El Sol se estaba poniendo, y el sabio estaba sentado en trance tras ofrecer oblaciones a la Suprema Personalidad de Dios, ViŠu, cuya lengua es el fuego de sacrificio.




El fuego se considera que es la lengua de la Personalidad de Dios, ViŠu, y Él acepta de este modo las oblaciones de granos y mantequilla clarificada que se ofrecen al fuego. Éste es el principio de todos los sacrificios, de los cuales el amo es ®r… ViŠu. En otras palabras, la satisfacción de ®r… ViŠu incluye la satisfacción de todos los semidioses y demás seres vivos.




ditir uv€ca

ea m€ˆ tvat-kte vidvan

k€ma €tta-ar€sanaƒ

dunoti d…n€ˆ vikramya

rambh€m iva mata‰gajaƒ


ditiƒ uv€ca—la hermosa Diti dijo; eaƒ—todas esas; m€m—a mí; tvat-kte— por ti; vidvan—¡oh, erudito!; k€maƒ—Cupido; €tta-ar€sanaƒ—tomando sus flechas; dunoti—aflige; d…n€m—mi pobre persona; vikramya—atacando; rambh€m— árbol de plátanos; iva—como; matam-gajaƒ—elefante enloquecido.




En aquel lugar, la hermosa Diti expresó su deseo: ¡Oh, erudito! Cupido está tomando sus flechas y afligiéndome violentamente, del mismo modo en que un elefante enloquecido molesta a un árbol de plátanos.




La hermosa Diti, al ver a su esposo absorto en trance, empezó a hablar en voz alta, sin intentar atraerle por medio de expresiones corporales. Francamente dijo que todo su cuerpo estaba afligido por el deseo sexual, debido a la presencia de su esposo, tal como un árbol de plátanos que sufre el envite de un elefante enloquecido. Para ella no era natural agitar a su marido cuando estaba en trance, pero no podía controlar su fuerte apetito sexual. Su deseo sexual era como un elefante enloquecido, y, por lo tanto, el primer deber de su esposo era brindarle plena protección satisfaciendo su deseo.




tad bhav€n dahyam€n€y€ˆ

sa-patn…n€ˆ samddhibhiƒ

praj€vat…n€ˆ bhadraˆ te

mayy €yu‰kt€m anugraham


tat—por lo tanto; bhav€n—tu noble persona; dahyam€n€y€m—estando afligida; sa-patn…n€m—de las coesposas; samddhibhiƒ—por la prosperidad; praj€- vat…n€m—de aquellas que tienen hijos; bhadram—toda prosperidad; te—a ti; mayi—a mí; €yu‰kt€m—hazme, en todos los aspectos; anugraham—gracia.




Por lo tanto, debes ser bondadoso conmigo mostrándome completa misericordia. Deseo tener hijos, y me aflijo mucho al ver la opulencia de mis coesposas. Haciendo esto, serás feliz.




En la Bhagavad-g…t€ se acepta que la relación sexual para engendrar hijos es virtuosa. Pero la persona que quiere vida sexual únicamente buscando complacer sus sentidos no es virtuosa. En la petición de relación sexual que Diti hizo a su esposo, no es exactamente que estuviese influenciada por deseos sexuales, sino que deseaba tener hijos. Como no tenía hijos, se sentía más pobre que sus coesposas. Por lo tanto, era de esperar que Kayapa satisficiese a su esposa legítima.




bhartary €ptorum€n€n€ˆ

lok€n €viate yaaƒ patir

bhavad-vidho y€s€ˆ

prajay€ nanu j€yate


bhartari—por el esposo; €pta-urum€n€n€m—de aquellos que son queridos; lok€n—en el mundo; €viate—difunde; yaaƒ—fama; patiƒ—esposo; bhavat- vidhaƒ—como tu noble persona; y€s€m—de aquellos cuyos; prajay€—por los hijos; nanu—ciertamente; j€yate—aumenta.




En el mundo, la mujer es honrada por la bendición de su esposo, y un esposo como tú será famoso al tener hijos, pues tu destino es aumentar el número de entidades vivientes.




Según ¬abhadeva, no hay que aceptar el rol de padre o de madre a no ser que se confíe en poder engendrar hijos a los que se pueda liberar de las garras del nacimiento y la muerte. La vida humana es la única oportunidad de abandonar la escena material, llena con las miserias del nacimiento, muerte, vejez y enfermedades. Todo ser humano debe recibir la oportunidad de aprovechar esta forma humana de vida, y un padre como Kayapa es de esperar que engendre buenos hijos a fin de que se liberen.




pur€ pit€ no bhagav€n

dako duhit-vatsalaƒ

kaˆ vŠ…ta varaˆ vats€

ity apcchata naƒ pthak


pur€—hace mucho tiempo; pit€—padre; naƒ—nuestro; bhagav€n—el sumamente opulento; dakaƒ—Daka; duhit-vatsalaƒ—afectuoso con sus hijas; kam— a quién; vŠ…ta—queréis aceptar; varam—vuestro esposo; vats€ƒ—¡oh, hijas mías!; iti—de este modo; apcchata—pidió; naƒ—a nosotras; pthak—por separado.




Hace ya mucho tiempo, nuestro padre, el sumamente opulento Daka, afectuoso con sus hijas, preguntó por separado a cada una de nosotras a quién preferiríamos escoger como esposo.




Según este verso, parece ser que el padre permitía elegir un esposo libremente, pero no mediante el trato libre. A las hijas se les pidió por separado que propusieran el esposo que hubiesen elegido, un esposo famoso por sus actos y personalidad. La selección final dependía de la preferencia del padre.




sa viditv€tmaj€n€ˆ no

bh€vaˆ sant€na-bh€vanaƒ

trayoda€dad€t t€s€ˆ

y€s te …lam anuvrat€ƒ


saƒ—Daka; viditv€—entendiendo; €tma-j€n€m—de las hijas; naƒ—nuestra; bh€vam—indicación; sant€na—hijas; bh€vanaƒ—bienqueriente; trayodaa—trece; adad€t—entregó; t€s€m—de todas ellas; y€ƒ—aquellas que son; te—tuyas; …lam—comportamiento; anuvrat€ƒ—completamente fieles.




Nuestro bienqueriente padre, Daka, tras conocer nuestras intenciones, te entregó trece de sus hijas, y, desde entonces, todas hemos sido fieles.




Por lo general, las hijas eran demasiado tímidas como para expresar sus opiniones ante su padre; pero el padre, para enterarse de los propósitos de las hijas, se valdría de alguna otra persona, como por ejemplo una abuela a la que las nietas pudiesen acercarse abiertamente. El rey Daka recolectó los pareceres de sus hijas y, en consecuencia, entregó trece a Kayapa. Cada una de las hermanas de Diti tenía hijos ya. Por lo tanto, puesto que era igual de fiel al mismo esposo, ¿por qué iba ella a quedarse sin hijos?




atha me kuru kaly€Šaˆ

k€maˆ kamala-locana

rtopasarpaŠaˆ bh™mann

amoghaˆ hi mah…yasi


atha—por lo tanto ; me—a mí; kuru—haz bondadosamente; kaly€Šam— bendición; k€mam—deseo; kamala-locana—¡oh, tú, de ojos como el loto!; €rta— del afligido; upasarpaŠam—dirigirse; bh™man—¡oh, gran persona!; amogham— sin omisión; hi—ciertamente; mah…yasi—a una gran persona.




¡Oh, tú, de ojos como el loto! Bendíceme, bondadosamente, cumpliendo mi deseo. Cuando alguien, afligido, se dirige a una gran persona, sus súplicas nunca deben quedar sin fruto.




Diti sabía bien que su petición podía ser rechazada porque se hacía a destiempo, pero expuso que cuando hay una situación de emergencia, o una condición de sufrimiento, no hay que tener en cuenta ni el momento ni la situación.




iti t€ˆ v…ra m€r…caƒ

kpaŠ€ˆ bahu-bh€iŠ…m

praty€h€nunayan v€c€



iti—de este modo; t€m—a ella; v…ra—¡oh, héroe!; m€r…caƒ—el hijo de Mar…ci (Kayapa); kpaŠ€m—a la desdichada; bahu-bh€iŠ…m—demasiado locuaz; praty€ha—contestó; anunayan—tranquilizadoras; v€c€—con palabras; pravddha—muy agitada; ana‰ga—lujuria; kamal€m—contaminada.




¡Oh, héroe [Vidura]! Diti, influenciada de este modo por la contaminación de la lujuria, y por consiguiente desdichada y locuaz, se tranquilizó con las acertadas palabras del hijo de Mar…ci.




Cuando un hombre o una mujer están influenciados por la lujuria del deseo sexual, esto hay que entenderlo como contaminación pecaminosa. Kayapa estaba ocupado en sus actividades espirituales, pero no tuvo la fuerza suficiente como para rechazar a su esposa, que sufría esa influencia. Pudo haberla rechazado con palabras enérgicas, expresando imposibilidad, pero no era tan fuerte, espiritualmente, como Vidura. A Vidura se le califica aquí de héroe, porque en cuestión de autodominio, nadie es más fuerte que el devoto del Señor. Parece ser que Kayapa estaba de antemano predispuesto a disfrutar sexualmente con su esposa, y, ya que no era un hombre fuerte, su intento de disuadirla constó sólo de palabras tranquilizadoras.




ea te 'haˆ vidh€sy€mi

priyaˆ bh…ru yad icchasi

tasy€ƒ k€maˆ na kaƒ kury€t

siddhis traivargik… yataƒ


eaƒ—esta; te—tu petición; aham—yo; vidh€sy€mi—ejecutaré; priyam—muy querida; bh…ru—¡oh, afligida mujer!; yat—que; icchasi—estás deseando; tasy€ƒ— sus; k€mam—deseos; na—no; kaƒ—quién; kury€t—llevaría a cabo; siddhiƒ— perfección de la liberación; traivargik…—tres; yataƒ—de quien.




¡Oh, afligida mujer! Yo, de inmediato, complaceré cualquier deseo que estés acariciando, pues ¿quién, sino tú, es la fuente de las tres perfecciones de la liberación?




Las tres perfecciones de la liberación son la religiosidad, el desarrollo económico y la complacencia de los sentidos. Para el alma condicionada, se considera que la esposa es la fuente de la liberación, porque ofrece su servicio al esposo, para que éste alcance la liberación final. La existencia material condicionada se sustenta sobre la complacencia de los sentidos, y si alguien tiene la buena fortuna de conseguir una buena esposa, ella le ayuda en todo aspecto. Si uno está molesto en la vida condicionada, se enreda cada vez más en la contaminación material. Una esposa fiel debe cooperar con su esposo satisfaciendo todos sus deseos materiales, de manera que él, entonces, pueda, desde una posición confortable, llevar a cabo actividades espirituales para lograr la perfección de la vida. Sin embargo, si el esposo hace progresos en el avance espiritual, sin duda que la esposa toma parte en sus actividades, y de esta manera ambos, marido y mujer, obtienen el beneficio de la perfección espiritual. Por lo tanto, es esencial que tanto chicas como chicos sean educados en el desempeño de deberes espirituales, de modo que, cuando llegue el momento de cooperar, ambos se beneficien. La educación del chico es la brahmacarya, y la educación de la muchacha es la castidad. Una esposa fiel y un brahmac€r… espiritualmente preparado son una buena combinación para el progreso de la misión humana.




sarv€ram€n up€d€ya

sv€rameŠa kalatrav€n

vyasan€rŠavam atyeti

jala-y€nair yath€rŠavam


sarva—todas; €ram€n—órdenes sociales; up€d€ya—completando; sva— propias; €rameŠa—por las órdenes sociales; kalatra-v€n—una persona que vive con una esposa; vyasana-arŠavam—el peligroso océano de la existencia material; atyeti—se puede cruzar; jala-y€naiƒ—con buques de alta mar; yath€—como; arŠavam—el océano.




Del mismo modo que se puede cruzar el océano con buques de alta mar, se puede cruzar la peligrosa situación del océano material por vivir con una esposa.




Hay cuatro órdenes sociales para la cooperación en el esfuerzo por la liberación de la existencia material. Las órdenes de brahmacarya, o vida piadosa de estudiante, vida familiar con una esposa, vida retirada y vida de renuncia, dependen todas ellas, para un avance con éxito, del jefe de familia que vive con una esposa. Esa cooperación es esencial para el funcionamiento adecuado de la institución de las cuatro órdenes sociales y las cuatro órdenes espirituales de vida. El sistema védico varŠ€rama se conoce generalmente como sistema de castas. El hombre que vive con una esposa tiene una gran responsabilidad en mantener a los miembros de las demás órdenes sociales (brahmac€r…s, v€naprasthas y sanny€s…s). Excepto los ghasthas, los jefes de familia, todos deben ocuparse en el avance espiritual de la vida, y por esa causa el brahmac€r…, el v€naprastha y el sanny€s… tienen muy poco tiempo para ganarse el sustento. En consecuencia, recogen donaciones de los ghasthas, y de esta manera se aseguran las necesidades mínimas de la vida y cultivan la comprensión espiritual. Al ayudar a las otras tres secciones de la sociedad a cultivar valores espirituales, el jefe de familia también avanza en la vida espiritual. En última instancia, todos los miembros de la sociedad avanzan espiritualmente y cruzan fácilmente el océano de la nesciencia.




y€m €hur €tmano hy ardhaˆ

reyas-k€masya m€nini

yasy€ˆ sva-dhuram adhyasya

pum€ˆ carati vijvaraƒ


y€m—la esposa que; €huƒ—se dice; €tmanaƒ—del cuerpo; hi—así; ardham— mitad; reyaƒ—bienestar; k€masya—de todos los deseos; m€nini—¡oh, respetuosa mujer!; yasy€m—en quien; sva-dhuram—todas las responsabilidades; adhyasya— confiando; pum€n—un hombre; carati—actúa; vijvaraƒ—sin ansiedad.




¡Oh, respetuosa mujer! Una esposa es tan útil, que se dice que es la cara mitad del cuerpo del hombre, porque comparte todas las actividades auspiciosas. Un hombre puede actuar sin ansiedad confiando a su esposa toda responsabilidad.




De acuerdo con el mandamiento védico, se acepta que la esposa es la cara mitad del cuerpo del hombre, porque debe ser responsable de llevar a cabo la mitad de las obligaciones del esposo. El hombre de familia tiene la responsabilidad de ejecutar cinco tipos de sacrificios, llamados pañca-yajña, a fin de liberarse de las inevitables reacciones pecaminosas de todo tipo en que incurre en el curso de sus actividades. Cuando un hombre llega a tener las mismas cualidades que los gatos y los perros, olvida sus deberes en el cultivo de valores espirituales, y de esta manera acepta que su esposa es un instrumento para complacer sus sentidos. Cuando se toma a la esposa como un instrumento para la complacencia de los sentidos, la belleza personal pasa a ser lo más importante, y tan pronto como hay una interrupción en la complacencia personal de los sentidos, hay ruptura o divorcio. Pero cuando marido y mujer aspiran al avance espiritual por medio de la cooperación mutua, no se toman en cuenta la belleza personal ni la interrupción del así llamado amor. En el mundo material no se puede hablar de amor. El matrimonio, en realidad, es un deber que se lleva a cabo con cooperación mutua, según se ordena en las Escrituras autorizadas para el avance espiritual. Por lo tanto, el matrimonio es esencial, a fin de evitar la vida de perros y gatos, que no están hechos para el avance espiritual.




y€m €rityendriy€r€t…n

durjay€n itar€ramaiƒ

vayaˆ jayema hel€bhir

dasy™n durga-patir yath€


y€m—en quien; €ritya—refugiándose en; indriya—sentidos; ar€t…n—enemigos; durjay€n—difíciles de conquistar; itara—aparte de los casados; €ramaiƒ—por las órdenes de la sociedad; vayam—nosotros; jayema—podemos vencer; hel€- bhiƒ—fácilmente; dasy™n—asaltantes invasores; durga-patiƒ—el comandante de un fortín; yath€—como.




Tal como el comandante de un fortín vence fácilmente a los asaltantes invasores, al refugiarse en una esposa se pueden conquistar los sentidos, que, en las demás órdenes sociales, son inconquistables.




De las cuatro órdenes de la sociedad humana —la de estudiante u orden brahmac€r…, la de casado u orden ghastha, la retirada u orden v€naprastha, y la de renuncia u orden sanny€s…—, el casado está en el lado seguro. Los sentidos del cuerpo se consideran asaltantes del fortín del cuerpo. Se entiende que la esposa es el comandante del fortín, y, en consecuencia, cuando quiera que haya un ataque de los sentidos al cuerpo, la esposa es quien protege el cuerpo de ser derrotado. Para todos es inevitable la exigencia del sexo, pero aquel que tiene una esposa fija se salva de la furiosa embestida de los sentidos enemigos. El hombre que tiene una buena esposa no crea trastornos en la sociedad corrompiendo muchachas vírgenes. Sin una esposa fija, el hombre se convierte en un libertino de primer orden y en un trastorno para la sociedad..., a no ser que haya recibido preparación como brahmac€r…, v€naprastha o sanny€s…. A menos que haya una preparación rígida y sistemática del brahmac€r… por parte del maestro espiritual, y a menos que el estudiante sea obediente, es seguro que el supuesto brahmac€r… caerá presa del ataque del sexo. Hay muchos ejemplos de caídas, incluso de grandes yog…s, como Viv€mitra. El ghastha, sin embargo, está a salvo, a causa de su fiel esposa. La vida sexual es la causa del cautiverio material, y por eso se prohibe en tres €ramas, y se permite sólo en el €rama de ghastha. El ghastha tiene la responsabilidad de producir brahmac€r…s, v€naprasthas y sanny€s…s de primera calidad.




na vayaˆ prabhavas t€ˆ tv€m

anukartuˆ ghevari apy

yu€ v€ k€rtsnyena

ye c€nye guŠa-gdhnavaƒ


na—nunca; vayam—nosotros; prabhavaƒ—somos capaces; t€m—esto; tv€m—a ti; anukartum—hacer lo mismo; gha-…vari—¡oh, reina del hogar!; api—a pesar de; €yu€—por la duración de la vida; v€—o (en la siguiente vida); k€rtsnyena— entera; ye—quien; ca—también; anye—otros; guŠa-gdhnavaƒ—aquellos que son capaces de reconocer cualidades.




¡Oh, reina del hogar! No somos capaces de actuar como tú, y tampoco podríamos pagarte por lo que has hecho, ni siquiera si trabajásemos durante toda nuestra vida, e incluso después de la muerte. Resarcirte no es posible, ni siquiera para aquellos que admiran las cualidades de las personas.




Que un esposo glorifique tanto a su esposa indica que, o está dominado por ella, o está hablando frívolamente, en broma. Kayapa está queriendo decir que los casados que viven con sus esposas disfrutan de las bendiciones celestiales del disfrute de los sentidos y, al mismo tiempo, no tienen el temor de ir al infierno. El hombre que está en la orden de vida de renunciación no tiene esposa y, guiado por el deseo sexual, puede buscar otra mujer o a la esposa de otro y, de esta manera, ir al infierno. En otras palabras, el supuesto hombre de la orden de renunciación, que ha dejado esposa y hogar, va al infierno si de nuevo desea placer sexual, consciente o inconscientemente. Desde este punto de vista, los casados están en el lado seguro. Por eso, los maridos como clase no pueden pagar a las mujeres la deuda que con ellas tienen, ni en esta vida ni en la siguiente. Incluso, si se dedican a resarcir a sus esposas durante toda la extensión de sus vidas, sigue sin ser posible. No todos los esposo son tan capaces de reconocer las buenas cualidades de sus esposas, pero, aun si se es capaz de reconocer esas cualidades, sigue siendo imposible pagar la deuda que se tiene con la esposa. Tan extraordinarias alabanzas de un marido hacia su esposa están dichas, ciertamente, con humor bromista.




ath€pi k€mam etaˆ te

praj€tyai karav€Šy alam

yath€ m€ˆ n€tirocanti

muh™rtaˆ pratip€laya


atha api—aunque (no es posible); k€mam—este deseo sexual; etam—tal como es; te—tuyo; praj€tyai—con el motivo de los hijos; karav€Ši—voy a hacer; alam— sin demora; yath€—como; m€m—a mí; na—no puedan; atirocanti—reprochar; muh™rtam—unos segundos; pratip€laya—espérate.




Aunque no es posible resarcirte, voy a satisfacer inmediatamente tu deseo sexual, a fin de engendrar hijos. Pero debes esperar sólo unos segundos, de manera que no puedan otros hacerme reproches.




Quizá el esposo dominado por su esposa sea incapaz de resarcirla por todos los beneficios que de ella obtiene, pero, en lo que a engendrar hijos satisfaciendo el deseo sexual se refiere, ningún esposo tiene la menor dificultad, a menos que sea completamente impotente. En condiciones normales, se trata de una tarea muy fácil para cualquier esposo. A pesar de que Kayapa estaba muy ansioso, le pidió que esperase unos segundos, para que no pudieran otros hacerle reproches. Explica su situación con las siguientes palabras.




e€ ghoratam€ vel€

ghor€Š€ˆ ghora-daran€

caranti yasy€ˆ bh™t€ni

bh™te€nucar€Ši ha


e€—este momento; ghora-tam€—sumamente horrible; vel€—período; ghor€Š€m—de los horribles; ghora-daran€—de horrible aspecto; caranti—se desplazan; yasy€m—en el cual; bh™t€ni—fantasmas; bh™ta-…a—el señor de los fantasmas; anucar€Ši—compañeros constantes; ha—en verdad.




Este momento en particular es el menos auspicioso, porque es ahora cuando son visibles los fantasmas de horrible aspecto, compañeros constantes del señor de los fantasmas.




Kayapa había dicho ya a su esposa Diti que esperase durante un rato, y ahora le está previniendo de que el no considerar el momento preciso redundará en un castigo por parte de los fantasmas y espíritus malignos que en ese momento se desplazan con su amo, Rudra.




etasy€ˆ s€dhvi sandhy€y€ˆ

bhagav€n bh™ta-bh€vanaƒ

par…to bh™ta-paradbhir

veŠ€˜ati bh™tar€˜


etasy€m—en este período; s€dhvi—¡oh, casta!; sandhy€y€m—en la confluencia del día y la noche (atardecer); bhagav€n—la Personalidad de Dios; bh™ta- bh€vanaƒ—el bienqueriente de las personas fantasmales; par…taƒ—rodeado por; bh™ta-paradbhiƒ—por compañeros fantasmales; veŠa—a lomos de su portador, el buey; a˜ati—viaja; bh™ta-r€˜—el rey de los fantasmas.




®iva, el rey de los fantasmas, sentado a lomos de su portador, el buey, viaja en esta hora acompañado de fantasmas que le siguen en busca de su propio bienestar.




®iva, o Rudra, es el rey de los fantasmas. Las personas fantasmales adoran a ®iva para, gradualmente, ser guiados hacia el sendero de la iluminación espiritual. Los filósofos m€y€v€d…s son, en su mayor parte, adoradores de ®iva, y ®r…p€da ®a‰kar€c€rya se considera la encarnación de ®iva para predicar ateísmo a los filósofos m€y€v€d…s. Los fantasmas han quedado privados de un cuerpo físico a causa de sus graves actos pecaminosos, como el suicidio. El último recurso de las personas fantasmales de la sociedad humana es refugiarse en el suicidio, ya sea material o espiritual. El suicidio material causa la pérdida del cuerpo físico, y el suicidio espiritual causa la pérdida de la identidad individual. Los filósofos m€y€v€d…s desean perder su individualidad y fundirse en la existencia espiritual impersonal del brahmajyoti. ®iva, muy bondadoso con los fantasmas, se encarga de que, aunque están condenados, consigan cuerpos físicos. Les pone en los vientres de mujeres que se entregan a la relación sexual sin considerar las restricciones de tiempo y circunstancia. Kayapa quería hacer consciente de este hecho a Diti, de manera que esperara durante un rato.







devas tribhiƒ payati devaras te


ma€na—crematorio; cakra-anila—remolino; dh™li—polvo; dh™mra— humeante; vik…rŠa-vidyota—así ungido sobre la belleza; ja˜€-kal€paƒ—mechones de cabello enredado; bhasma—cenizas; avaguŠ˜ha—cubierto de; amala— inmaculado; rukma—rojizo; dehaƒ—cuerpo; devaƒ—el semidiós; tribhiƒ—con tres ojos; payati—ve; devaraƒ—hermano menor del esposo; te—tuyo.




El cuerpo de ®iva es rojizo y carece de impurezas, pero está cubierto de cenizas. Su cabello está polvoriento debido al remolino de polvo del crematorio. Es el hermano menor de tu esposo, y ve mediante sus tres ojos.




®iva no es una entidad viviente común, ni pertenece a la categoría de ViŠu, la Suprema Personalidad de Dios. Es, con mucho, más poderoso que cualquier entidad viviente, hasta el nivel de Brahm€, pero, a pesar de esto, no está al mismo nivel que ViŠu. Como es casi como ®r… ViŠu, ®iva puede ver pasado, presente y futuro. Uno de sus ojos es como el Sol, otro es como la Luna, y su tercer ojo, que está entre sus cejas, es como el fuego. De su ojo medio puede generar fuego, y puede eliminar a cualquier entidad viviente, incluido Brahm€, pero aun así no vive pomposamente en una hermosa casa, etc., ni es dueño de propiedades materiales, aunque es el amo del mundo material. Casi siempre vive en el crematorio, donde se queman los cuerpos muertos, y el remolino de polvo del crematorio constituye el vestido de su cuerpo. Carece de mancha de contaminación material. Kayapa se refiere a él como hermano menor debido a que la hermana menor de Diti (la esposa de Kayapa) estaba casada con ®iva. Al esposo de la propia hermana se le considera un hermano. Fruto de esa relación social, ®iva resultaba ser hermano menor de Kayapa. Kayapa previno a su esposa de que, como ®iva vería su unión sexual, no era el momento apropiado. Diti podría argüir que disfrutarían de la actividad sexual en un lugar reservado, pero Kayapa le recordó que ®iva tiene tres ojos, llamados el Sol, la Luna y el fuego, y no se puede esquivar su vigilancia, en la misma medida en que no se puede esquivar a ViŠu. Aunque visto por la policía, un criminal a veces no es castigado al momento; la policía espera a que llegue el momento adecuado para capturarle. ®iva se daría cuenta de que era un tiempo prohibido para una unión sexual, y Diti encontraría el castigo debido dando a luz a un niño de personalidad fantasmal, o a un impersonalista ateo. Kayapa previó esto, y, por consiguiente, advirtió a su esposa Diti.




na yasya loke sva-janaƒ paro v€

n€ty€dto nota kacid vigarhyaƒ

vayaˆ vratair yac-caraŠ€paviddh€m

€smahe 'j€ˆ bata bhukta-bhog€m


na—nunca; yasya—de quien; loke—en el mundo; sva-janaƒ—pariente; paraƒ— desconectado; v€—ni; na—ni; ati—mayor; €dtaƒ—favorable; na—no; uta—o; kacit—cualquiera; vigarhyaƒ—criminal; vayam—nosotros; vrataiƒ—con votos; yat—cuyos; caraŠa—pies; apaviddh€m—rechazado; €€smahe—adoramos respetuosamente; aj€m—mah€-pras€da; bata—ciertamente; bhukta-bhog€m— remanentes de alimentos.




®iva no considera a nadie pariente suyo, y, a pesar de esto, no hay nadie que no esté conectado con él; no considera a nadie muy favorable, ni abominable. Adoramos respetuosamente los remanentes de su alimento, y hacemos voto de aceptar lo que él rechaza.




Kayapa hizo saber a su esposa que el hecho de que ®iva fuese su cuñado no debía darle ánimos en su ofensa contra él. Kayapa la previno de que en realidad ®iva no está conectado con nadie, ni nadie es su enemigo. Como él es uno de los tres controladores de los asuntos universales, es ecuánime con todos. Su grandeza es incomparable, porque es un gran devoto de la Suprema Personalidad de Dios. Se dice que, de entre todos los devotos de la Personalidad de Dios, ®iva es el más grande. Así, los remanentes de alimento que él deja, otros devotos los aceptan como mah€-pras€da, es decir, un gran alimento espiritual. Los remanentes de alimento ofrecido a KŠa se llaman pras€da, pero, cuando el mismo pras€da lo come un gran devoto como ®iva, se llama mah€-pras€da. ®iva es tan grande que no se preocupa de la prosperidad material, que nosotros tanto deseamos. P€rvat…, que es la personificación de la poderosa naturaleza material, está completamente bajo su control, como esposa suya, y, a pesar de esto, él no la utiliza ni siquiera para construir una casa donde vivir. Prefiere quedarse sin refugio, y su gran esposa también accede a vivir humildemente con él. La generalidad de la gente adora a la diosa Durg€, la esposa de ®iva, para obtener prosperidad material, pero ®iva la ocupa en su servicio sin deseo material. Simplemente aconseja a su gran esposa que, de todas las variedades de adoración, la adoración a ViŠu es la más elevada, y que superior a ésta es la adoración a un gran devoto o cualquier cosa relacionada con ViŠu.




yasy€navady€caritaˆ man…iŠo

gŠanty avidy€-pa˜alaˆ bibhitsavaƒ

nirasta-s€my€tiayo 'pi yat svayaˆ

pi€ca-cary€m acarad gatiƒ sat€m


yasya—cuyo; anavadya—intachable; €caritam—carácter; man…iŠaƒ—grandes sabios; gŠanti—siguen; avidy€—ignorancia; pa˜alam—masa; bibhitsavaƒ— deseando demoler; nirasta—anulada; s€mya—igualdad; atiayaƒ—grandeza; api—a pesar de; yat—como; svayam—personalmente; pi€ca—diablo; cary€m— actividades; acarat—llevadas a cabo; gatiƒ—destino; sat€m—de los devotos del Señor.




Aunque no hay nadie en el mundo material que sea igual ni más grande que ®iva, y aunque su carácter intachable sirve a las grandes almas de ejemplo a la hora de demoler la masa de ignorancia, aun así, él se mantiene como si de un diablo se tratara a fin de dar la salvación a todos los devotos del Señor.




Las características incivilizadas y diabólicas de ®iva nunca son abominables, porque él enseña a los devotos sinceros del Señor cómo practicar el desapego del disfrute material. Recibe el nombre de Mah€deva, «el más grande de los semidioses», y nadie le iguala ni supera en el mundo material. Es casi igual a ®r… ViŠu. Aunque siempre se relaciona con M€y€, Durg€, está por encima de la etapa de reacción de las modalidades de la naturaleza material, y, aunque se encarga de las personas diabólicas influenciadas por la modalidad de la ignorancia, tal compañía no le afecta.




hasanti yasy€caritaˆ hi durbhag€ƒ

sv€tman-ratasy€viduaƒ sam…hitam

yair vastra-m€ly€bharaŠ€nulepanaiƒ

va-bhojanaˆ sv€tmatayopal€litam


hasanti—se ríen de; yasya—de cuya; €caritam—actividad; hi—ciertamente; durbhag€ƒ—el desafortunado; sva-€tman—en el ser; ratasya—de aquel que se ocupa; aviduaƒ—sin saber; sam…hitam—su propósito; yaiƒ—por quien; vastra— vestido; m€lya—collares; €bharaŠa—adornos; anu—estos lujosos; lepanaiƒ—con ungüentos; va-bhojanam—comida para los perros; sva-€tmatay€—como si el ser; upal€litam—agasajado.




Personas desafortunadas y necias, sin saber que está ocupado en su propio ser, se ríen de él. Semejantes necios se ocupan en mantener el cuerpo —que es comida para los perros— con vestidos, adornos, collares y ungüentos.




®iva no acepta nunca ropajes lujosos, collares, adornos ni ungüentos. Pero, los adictos a la decoración del cuerpo, que es, en última instancia, comida para los perros, lo mantienen con gran lujo, como si del ser se tratara. Ese tipo de personas no comprenden a ®iva, pero se dirigen a él para conseguir lujosas comodidades materiales. Hay dos tipos de devotos de ®iva. Una clase es la de los materialistas zafios, que quieren de ®iva, únicamente, comodidades para el cuerpo, y los de la otra clase desean ser uno con él. En su mayor parte son impersonalistas, y prefieren cantar ivo 'ham, «yo soy ®iva», o «tras liberarme seré uno con ®iva». En otras palabras, los karm…s y jñ€n…s son, generalmente, devotos de ®iva, pero no entienden apropiadamente el verdadero propósito que él tiene en la vida. A veces, supuestos devotos de ®iva le imitan usando intoxicantes venenosos. ®iva, en cierta ocasión, se tragó un océano de veneno, y su garganta pasó de este modo a ser azul. Los ®ivas de imitación intentan seguirle entregándose al consumo de venenos, y de esta manera, se destruyen. El verdadero propósito de ®iva es servir al Alma del alma, ®r… KŠa. Su deseo es que todos los artículos lujosos, como hermosos vestidos, collares, adornos y cosméticos, se entreguen solamente a ®r… KŠa, porque KŠa es el verdadero disfrutador. Personalmente, se niega a aceptar esos objetos lujosos, porque están destinados únicamente a KŠa. Sin embargo, como no conocen este propósito de ®iva, las personas necias, o bien se ríen de él, o bien tratan infructuosamente de imitarle.




brahm€dayo yat-kta-setu-p€l€

yat-k€raŠaˆ vivam idaˆ ca

m€y€ €jñ€-kar… yasya pi€ca-cary€

aho vibh™mna caritaˆ viambanam


brahma-€dayaƒ—semidioses como Brahm€; yat—cuyas; kta—actividades; setu—ritos religiosos; p€l€ƒ—observadores; yat—aquel que es; k€raŠam—el origen de; vivam—el universo; idam—esta; ca—también; m€y€—energía material; €jñ€-kar…—que cumple las órdenes; yasya—cuya; pi€ca—diabólica; cary€— actividad; aho—¡oh, mi señor!; vibh™mnaƒ—del gran; caritam—carácter; viambanam—simplemente imitación.




Semidioses como Brahm€ siguen también los ritos religiosos que él observa. Es el controlador de la energía material, que causa la creación del mundo material. Es grande, y, por lo tanto, sus características diabólicas son simplemente una imitación.




®iva es el esposo de Durg€, el controlador de la energía material. Durg€ es la personificación de la energía material, y ®iva, al ser su esposo, es el controlador de la energía material. Él es, también, la encarnación de la modalidad de la ignorancia, y una de las tres deidades que representan al Señor Supremo. Como representante Suyo, ®iva es idéntico a la Suprema Personalidad de Dios. Es muy grande, y su renuncia a todo disfrute material es un ejemplo ideal de cómo hay que estar desapegado de lo material. Por lo tanto, hay que seguir sus pasos y estar desapegados de la materia, no imitar sus actos extraordinarios, como beber veneno.




maitreya uv€ca

saivaˆ saˆvidite bhartr€


jagr€ha v€so brahmarer

val…va gata-trap€


maitreyaƒ uv€ca—Maitreya dijo; s€—ella; evam—así; saˆvidite—a pesar de ser informada; bhartr€—por su marido; manmatha—por Cupido; unmathita— al ser incitada; indriy€—sentidos; jagr€ha—agarró; v€saƒ—las ropas; brahma-eƒ—del gran sabio br€hmaŠa; val…—prostituta pública; iva—como; gata- trap€—sin vergüenza.




Maitreya dijo: Diti fue así informada por su esposo, pero Cupido la incitaba a conseguir satisfacción sexual. Agarró las ropas del gran sabio br€hmaŠa, como un desvergonzada prostituta pública.




La diferencia entre una esposa casada y una prostituta pública es que una restringe su vida sexual de acuerdo con las reglas y regulaciones de las Escrituras, mientras que la otra no sigue restricciones en su vida sexual, y únicamente se guía por el fuerte impulso sexual. El gran sabio Kayapa, aunque muy iluminado, cayó víctima de su prostituta esposa. Así es la poderosa fuerza de la energía material.




sa viditv€tha bh€ry€y€s

taˆ nirbandhaˆ vikarmaŠi

natv€ di˜€ya rahasi

tay€thopavivea hi


saƒ—él; viditv€—entendiendo; atha—al momento; bh€ry€y€ƒ—de la esposa; tam—esta; nirbandham—obstinación; vikarmaŠi—en el acto prohibido; natv€— ofreciendo reverencias; di˜€ya—al adorable destino; rahasi—en un lugar apartado; tay€—con ella; atha—así; upavivea—se acostó; hi—ciertamente.




Entendiendo la intención de su esposa, se sintió obligado a ejecutar el acto prohibido, y, de esta manera, tras ofrecer reverencias al adorable destino, se acostó con ella en un lugar apartado.




Al parecer, según las conversaciones de Kayapa con su esposa, él era un adorador de ®iva, y, aunque sabía que ®iva no estaría complacido con su acto prohibido, el deseo de su esposa le obligó a actuar; así pues, ofreció sus reverencias al destino. Sabía que, ciertamente, el hijo que naciese de aquella relación sexual tan a destiempo no sería un buen hijo, pero no pudo protegerse, porque estaba demasiado comprometido con su esposa. Sin embargo, en un caso parecido, cuando µh€kura Harid€sa fue tentado por una prostituta pública en la oscuridad de la noche, él evitó la tentación gracias a la prefección de su conciencia de KŠa. Ésa es la diferencia entre una persona consciente de KŠa y las demás. Kayapa Muni era una persona de gran cultura e iluminación, y conocía todas las reglas y regulaciones de la vida sistemática, pero fue incapaz de protegerse del ataque del deseo sexual. µh€kura Harid€sa no nació en una familia de br€hmaŠas, ni tampoco él era br€hmaŠa, pero pudo, a pesar de todo, protegerse de aquel ataque, gracias a que era consciente de KŠa. µh€kura Harid€sa solía cantar el santo nombre del Señor trescientas mil veces al día.




athopaspya salilaˆ

pr€Š€n €yamya v€g-yataƒ

dhy€yañ jaj€pa virajaˆ

brahma jyotiƒ san€tanam


atha—a continuación; upaspya—tocando o bañandose en agua; salilam— agua; pr€Š€n €yamya—practicando el trance; v€k-yataƒ—controlando el habla; dhy€yan—meditando; jaj€pa—cantó para sus adentros; virajam—puro; brahma— himnos G€yatr…; jyotiƒ—refulgencia; san€tanam—eterna.




A continuación, el br€hmaŠa se bañó en el agua y controló su habla con la práctica del trance, meditando en la refulgencia eterna y cantando para sus adentros los santos himnos G€yatr….




De la misma manera en que hay que bañarse tras utilizar el retrete, hay que asearse con agua tras la relación sexual, especialmente si se hace en un momento prohibido. Kayapa Muni meditó en el brahmajyoti impersonal cantando el mantra G€yatr… para sus adentros. Cuando se canta un mantra védico de labios para adentro, de manera que sólo el que canta lo pueda oír, el canto se llama japa. Pero, cuando esos mantras se cantan en voz alta, se llama k…rtana. El himno védico Hare KŠa, Hare KŠa, KŠa KŠa, Hare Hare/ Hare R€ma, Hare R€ma, R€ma R€ma, Hare Hare se puede cantar de las dos maneras: suavemente, para uno mismo, o en voz alta; por lo tanto, recibe el nombre de mah€- mantra, el gran himno.


Parece ser que Kayapa Muni era un impersonalista. Si se compara su personalidad con la de µh€kura Harid€sa, como ya antes se expuso, queda claro que el personalista es más fuerte en controlar los sentidos que el impersonalista. En la Bhagavad-g…t€ se explica esto como paraˆ d˜v€ nivartate; es decir, las cosas de más bajo orden se dejan de aceptar cuando se está situado en una posición más alta. Se supone que, tras bañarse y cantar el G€yatr…, la persona está purificada, pero el mah€-mantra es tan poderoso que se puede cantar en voz alta o baja, en cualquier condición, y protege a la persona de todos los males de la existencia material.




ditis tu vr…it€ tena

karm€vadyena bh€rata

upasa‰gamya viprarim

adho-mukhy abhyabh€ata


ditiƒ—Diti, la esposa de Kayapa; tu—pero; vr…it€—avergonzada; tena—por aquel; karma—acto; avadyena—culpable; bh€rata—¡oh, hijo de la familia Bharata!; upasa‰gamya—acercándose más a; vipra-im—el sabio br€hmaŠa; adhaƒ-mukh…—con su rostro bajo; abhyabh€ata—cortésmente dijo.




¡Oh, hijo de la familia Bharata! Diti, tras esto, se acercó más a su esposo, con el rostro bajo por la falta que había cometido. Habló las siguientes palabras.




Cuando se está avergonzado por una acción abominable, naturalmente la persona baja la cabeza. Diti volvió a sus cabales tras la abominable relación sexual con su esposo. Las relaciones sexuales de ese tipo se condenan como prostitución. En otras palabras, si no se siguen adecuadamente las regulaciones, la vida sexual con la propia esposa equivale a prostitución.




ditir uv€ca

na me garbham imaˆ brahman

bh™t€n€m abho 'vadh…t

rudraƒ patir hi bh™t€n€ˆ

yasy€karavam aˆhasam


ditiƒ uv€ca—la hermosa Diti dijo; na—no; me—mi; garbham—embarazo; imam—este; brahman—¡oh, br€hmaŠa!; bh™t€n€m—de todas las entidades vivientes; abhaƒ—la más noble de todas las entidades vivientes; avadh…t—que él mate; rudraƒ—®iva; patiƒ—amo; hi—ciertamente; bh™t€n€m—de todas las entidades vivientes; yasya—cuya; akaravam—he hecho; aˆhasam—ofensa.




La hermosa Diti dijo: Mi querido br€hmaŠa, ten la bondad de encargarte de que ®iva, el señor de todas las entidades vivientes, no mate mi embrión a causa de la gran ofensa que contra él he cometido.




Diti era consciente de su ofensa, y deseaba ansiosamente el perdón de ®iva. ®iva tiene dos nombres populares: Rudra y šutoa. Es muy propenso a la ira, pero también se calma muy rápido. Diti sabía que, como era muy irascible, podía echar a perder el embarazo que ella, de un modo tan ilícito, había logrado. Pero como también era šutoa, imploró a su br€hmaŠa esposo que la ayudase en calmar a ®iva, pues su esposo era un gran devoto de ®iva. En otras palabras, podía ser que ®iva estuviese enojado con Diti por haber obligado a su esposo a transgredir la ley, pero no iba a rechazar la oración de su esposo. Por lo tanto, presentó su solicitud de perdón por intermedio de su esposo. Oró a ®iva de la siguiente manera.




namo rudr€ya mahate

dev€yogr€ya m…hue

iv€ya nyasta-daŠ€ya

dhta-daŠ€ya manyave


namaƒ—toda reverencia a; rudr€ya—al iracundo ®iva; mahate—al gran; dev€ya—al semidiós; ugr€ya—al feroz; m…hue—a aquel que cumple todos los deseos materiales; iv€ya—al completamente auspicioso; nyasta-daŠ€ya—al indulgente; dhta-daŠ€ya—al que inmediatamente castiga; manyave—al iracundo.




Permítaseme ofrecer mis reverencias al iracundo ®iva, que es al mismo tiempo el muy feroz gran semidiós y aquel que cumple todos los deseos materiales. Él es completamente auspicioso e indulgente, pero su ira le puede incitar inmediatamente a castigar.




Diti oró por la misericordia de ®iva con gran agudeza. Oró: «El señor puede hacerme llorar, pero si él quiere, también puede hacer que cese mi llanto, porque él es šutoa. Es tan grande que, si quiere, inmediatamente puede destruir mi embarazo, pero, por su misericordia, también puede satisfacer mi deseo de que mi embarazo no se eche a perder. Como él es completamente auspicioso, no le es difícil eximirme de mi castigo, aunque ahora está a punto de castigarme porque he provocado su gran ira. Aparenta ser un hombre, pero es el señor de todos los hombres».




sa naƒ pras…dat€ˆ bh€mo

bhagav€n urv-anugrahaƒ

vy€dhasy€py anukampy€n€ˆ

str…Š€ˆ devaƒ sat…-patiƒ


saƒ—él; naƒ—con nosotros; pras…dat€m—se complazca; bh€maƒ—hermano político; bhagav€n—la personificación de todas las opulencias; uru—muy grande; anugrahaƒ—misericordioso; vy€dhasya—del cazador; api—también; anukamp- y€n€m—de los objetos de misericordia; str…Š€m—de las mujeres; devaƒ—el señor adorable; sat…-patiƒ—el esposo de Sat… (la casta).




Que él se complazca con nosotros, puesto que es mi hermano político, el esposo de mi hermana Sat…. Es también el señor adorable de todas las mujeres. Es la personificación de todas las opulencias, y puede mostrar misericordia a las mujeres, a las que incluso los cazadores incivilizados perdonan.




®iva es el esposo de Sat…, una de las hermanas de Diti. Diti invocó el placer de su hermana Sat…, de forma que Sat… rogase a su esposo que la perdonase. Además de esto, ®iva es el señor adorable de toda mujer. Por naturaleza es muy bondadoso con las mujeres, a quienes muestran misericordia hasta los cazadores incivilizados. Puesto que ®iva mismo se acompaña de mujeres, conoce muy bien su naturaleza defectuosa, y podría no tomarse muy en serio la inevitable ofensa de Diti, que tuvo lugar a causa de su naturaleza imperfecta. Toda muchacha virgen debe ser devota de ®iva. Diti recordó la adoración que en su infancia hizo de ®iva, y suplicó su misericordia.




maitreya uv€ca

sva-sargasy€iaˆ loky€m

€s€n€ˆ pravepat…m


bh€ry€m €ha praj€patiƒ


maitreyaƒ uv€ca—el gran sabio Maitreya dijo; sva-sargasya—de sus propios hijos; €iam—bienestar; loky€m—en el mundo; €€s€n€m—deseando; prave- pat…m—mientras temblaba; nivtta—desviado de; sandhy€-niyamaƒ—las reglas y regulaciones del atardecer; bh€ry€m—a la esposa; €ha—dijo; praj€patiƒ—el progenitor.




Maitreya dijo: El gran sabio Kayapa se dirigió a su esposa, que temblaba de temor a que su esposo se sintiese ofendido. Ella entendió que él había sido inducido a dejar a un lado sus obligaciones diarias de ofrecer oraciones vespertinas, pero, a pesar de ello, deseaba para sus hijos bienestar en el mundo.




kayapa uv€ca

apr€yaty€d €tmanas te

do€n mauh™rtik€d uta


dev€n€ˆ c€tihelan€t


kayapaƒ uv€ca—el erudito br€hmaŠa Kayapa dijo; apr€yaty€t—por la contaminación; €tmanaƒ—de la mente; te—tuya; do€t—por la profanación; mau- h™rtik€t—en relación al momento; uta—también; mat—mi; nidea—mandato; atic€reŠa—al ser demasiado descuidada; dev€n€m—de los semidioses; ca— también; atihelan€t—al ser demasiado indiferente.




El erudito Kayapa dijo: Debido a que tu mente estaba contaminada, debido a la profanación de aquel momento en particular, debido a que descuidaste mis mandatos, y debido a que te mostraste indiferente hacia los semidioses, todo era desfavorable.




Las circunstancias para tener una buena descendencia en la sociedad son que el esposo mantenga una disciplina respecto a los principios religiosos y de regulación, y que la esposa sea fiel al esposo. En la Bhagavad-g…t€ (7.11) se dice que la relación sexual que respeta los principios religiosos es una representación de la conciencia de KŠa. Antes de ocuparse en una relación sexual, tanto el esposo como la esposa deben tener en cuenta el estado de su mente, el momento concreto, la instrucción del esposo, y la conformidad de los semidioses. Según la sociedad védica, hay un tiempo apropiado y auspicioso para la vida sexual, que se conoce como tiempo para garbh€dh€na. Diti hizo caso omiso de todos los principios de los mandamientos de las Escrituras, y como consecuencia, aunque deseaba fervientemente hijos auspiciosos, se le informó de que sus hijos no iban a ser dignos de ser los hijos de un br€hmaŠa. En esto hay una clara indicación de que el hijo de un br€hmaŠa no siempre es un br€hmaŠa. La realidad es que personalidades como R€vaŠa e HiraŠyakaipu nacieron de br€hmaŠas, pero no se les aceptó como br€hmaŠas, porque sus padres no siguieron, para su nacimiento, los principios regulativos. Esos hijos se llaman demonios, o r€kasas. En las eras anteriores sólo hubo uno o dos r€kasas que se originasen por negligencia frente a los métodos de disciplina, pero durante la era de Kali no hay disciplina en la vida sexual. ¿Cómo pueden, entonces, esperarse buenos hijos? Sin duda, los hijos no deseados no pueden ser fuente de felicidad para la sociedad, pero gracias al movimiento para la conciencia de KŠa pueden elevarse al estado humano cantando el santo nombre de Dios. Ésa es la singular aportación de ®r… Caitanya a la sociedad humana.




bhaviyatas tav€bhadr€v

abhadre j€˜har€dhamau

lok€n sa-p€l€ˆs tr…ˆ caŠi

muhur €krandayiyataƒ


bhaviyataƒ—nacerán; tava—tus; abhadrau—dos hijos arrogantes; abhadre— ¡oh, desdichada mujer!; j€˜hara-adhamau—nacidos de un vientre condenado; lok€n—todos los planetas; sa-p€l€n—con sus gobernantes; tr…n—tres; caŠi— insolente; muhuƒ—constantemente; €krandayiyataƒ—serán causa de lamentación.




¡Oh, insolente! Tendrás dos hijos arrogantes, nacidos de tu vientre condenado. ¡Desdichada mujer! ¡Serán causa de constante lamentación para los tres mundos!




Los hijos arrogantes nacen del vientre condenado de su madre. En la Bhagavad-g…t€ (1.40) se dice: «Cuando se desdeñan deliberadamente los principios que regulan la vida religiosa, las mujeres, en cuanto clase, se corrompen, y como resultado aparecen hijos no deseados». Esto es especialmente cierto sobre los chicos; si la madre no es buena, no pueden venir de ella buenos hijos varones. El erudito Kayapa pudo prever la personalidad de los hijos que nacerían del vientre condenado de Diti. Era un vientre condenado porque la madre había sentido demasiada inclinación hacia la actividad sexual y transgredido así todas las leyes y mandamientos de las Escrituras. En una sociedad donde hay predominio de mujeres de esa clase, no se pueden esperar buenos hijos.




pr€Šin€ˆ hanyam€n€n€ˆ

d…n€n€m akt€gas€m

str…Š€ˆ nighyam€Š€n€ˆ

kopiteu mah€tmasu


pr€Šin€m—cuando los seres vivos; hanyam€n€n€m—siendo muertos; d…n€- n€m—de los pobres; akta-€gas€m—de los libres de culpa; str…Š€m—de las mujeres; nighyam€Š€n€m—siendo torturadas; kopiteu—siendo enfurecidos; mah€t- masu—cuando las grandes almas.




Matarán a pobres seres vivos sin culpa, torturarán a las mujeres, y enfurecerán a las grandes almas.




Las actividades demoníacas predominan cuando se mata a seres vivos inocentes y libres de culpa, se tortura a las mujeres, y se enfurece a las grandes almas dedicadas a la conciencia de KŠa. En una sociedad demoníaca se matan animales inocentes para dar satisfacción a la lengua, y se tortura a las mujeres mediante un desenfreno sexual innecesario. Cuando hay mujeres y carne, debe de haber bebida y libertinaje sexual. Cuando esas cosas sobresalen en la sociedad, por la gracia de Dios se puede esperar un cambio en el orden social, que venga del propio Señor o de Su representante genuino.




tad€ vivevaraƒ kruddho

bhagav€l loka-bh€vanaƒ

haniyaty avat…ry€sau

yath€dr…n ataparva-dhk


tad€—en ese momento; viva-…varaƒ—el Señor del universo; kruddhaƒ—con gran ira; bhagav€n—la Suprema Personalidad de Dios; loka-bh€vanaƒ—deseando el bienestar de la gente en general; haniyati—matará; avat…rya—descendiendo Él mismo; asau—Él; yath€—como si; adr…n—las montañas; ata-parva-dhk—el controlador del rayo (Indra).




En ese momento, el Señor del universo, la Suprema Personalidad de Dios, que es el bienqueriente de todos los seres vivos, descenderá y los matará, tal como Indra destroza las montañas con sus rayos.




Como se dice en la Bhagavad-g…t€ (4.8), el Señor desciende como encarnación para liberar a los devotos y matar a los malvados. El Señor del universo y de todo iba a aparecer para matar a los hijos de Diti por haber ofendido a los devotos del Señor. Hay muchos agentes del Señor, como Indra, Candra, VaruŠa, la diosa Durg€, y K€l…, que pueden castigar a cualquier malvado formidable del mundo. Es muy apropiado el ejemplo de las montañas destrozadas por un rayo. Se considera que la montaña es el cuerpo más fuertemente constituido de todo el universo, pero, a pesar de ello, si el Señor Supremo así lo dispone, puede ser destrozada con gran facilidad. La Suprema Personalidad de Dios no necesita descender para matar ningún cuerpo fuertemente constituido; viene sólo por el bien de Sus devotos. Todos están sujetos a las miserias que la naturaleza material ofrece, pero, puesto que las actividades de los malvados, como la matanza de animales y de gente inocente o la tortura de mujeres, causan daño a todos y son, por ello, fuente de padecimientos para los devotos, el Señor desciende. Desciende exclusivamente para aliviar a sus fervorosos devotos. El hecho de que el Señor mate a los malvados es también la misericordia del Señor hacia los malvados, aunque aparentemente el Señor Se pone de parte del devoto. Dado que el Señor es absoluto, no hay diferencia entre Sus actividades de matar a los malvados y las de favorecer a los devotos.




ditir uv€ca

vadhaˆ bhagavat€ s€k€t


€se putrayor mahyaˆ

m€ kruddh€d br€hmaŠ€d prabho


ditiƒ uv€ca—Diti dijo; vadham—la matanza; bhagavat€—por la Suprema Personalidad de Dios; s€k€t—directamente; sun€bha—con Su arma Sudarana; ud€ra—muy magnánima; b€hun€—por los brazos; €€se—yo deseo; putrayoƒ—de los hijos; mahyam—míos; m€—que nunca ocurra; kruddh€t—por la ira; br€hmaŠ€t—de los br€hmaŠas; prabho—¡oh, esposo mio!




Diti dijo: Es muy bueno que mis hijos vayan a ser muertos magnánimamente por los brazos de la Personalidad de Dios con Su arma Sudarana. ¡Oh, esposo mío! ¡Que nunca mueran a causa de la ira de los devotos br€hmaŠas!




Cuando Diti oyó a su esposo decir que las grandes almas se enfurecerían por las actividades de sus hijos, sintió gran ansiedad. Pensó que sus hijos podían morir a causa de la ira de los br€hmaŠas. El Señor no aparece cuando los br€hmaŠas se enfurecen con alguien, porque la ira de un br€hmaŠa es suficiente en sí misma. Pero ciertamente aparece cuando Su devoto está, simplemente, lleno de pesar. El devoto del Señor nunca ora al Señor pidiendo que aparezca con motivo de los problemas que los malvados le ocasionan, y nunca Le molesta para pedirle protección. Más bien, el Señor está ansioso de proteger a los devotos. Diti sabía bien que el hecho de que el Señor matase a sus hijos sería también misericordia Suya, y dice, por lo tanto, que la rueda y los brazos del Señor son magnánimos. Si alguien es muerto por la rueda del Señor y, de esta forma, tiene la fortuna suficiente como para ver los brazos del Señor, esto basta para que se libere. Semejante buena fortuna no la consiguen ni siquiera los grandes sabios.




na brahma-daŠa-dagdhasya

na bh™ta-bhayadasya ca

n€rak€ c€nughŠanti

y€ˆ y€ˆ yonim asau gataƒ


na—nunca; brahma-daŠa—castigo que da un br€hmaŠa; dagdhasya—de alguien así castigado; na—ni; bh™ta-bhaya-dasya—de alguien que siempre causa el temor de los seres vivos; ca—también; n€rak€ƒ—los condenados al infierno; ca—también; anughŠanti—hacen algún favor; y€m y€m—cualquiera que; yonim—especie de vida; asau—el ofensor; gataƒ—va.




Una persona que es condenada por un br€hmaŠa, o que siempre causa el temor de otros seres vivos, no cuenta con el favor ni de los que ya están en el infierno, ni de aquellos que pertenecen a la especie en que nace.




Un ejemplo práctico de una especie de vida condenada es el perro. Los perros están tan condenados que nunca demuestran simpatía por sus contemporáneos.


VERSO 44-45


kayapa uv€ca


sadyaƒ pratyavamaran€t

bhagavaty uru-m€n€c ca

bhave mayy api c€dar€t


putrasyaiva ca putr€Š€ˆ

bhavitaikaƒ sat€ˆ mataƒ

g€syanti yad-yaaƒ uddhaˆ

bhagavad-yaas€ samam


kayapaƒ uv€ca—el erudito Kayapa dijo; kta-oka—habiendo lamentado; anut€pena—mediante penitencia; sadyaƒ—inmediatamente; pratyavamaran€t— mediante correcta deliberación; bhagavati—a la Suprema Personalidad de Dios; uru—gran; m€n€t—adoración; ca—y; bhave—a ®iva; mayi api—a mí también; ca—y; €dar€t—mediante respeto; putrasya—del hijo; eva—ciertamente; ca—y; putr€Š€m—de los hijos; bhavit€—nacerá; ekaƒ—uno ; sat€m—de los devotos; mataƒ—acreditado; g€syanti—difundirá; yat—del cual; yaaƒ—reconocimiento; uddham—trascendental; bhagavat—de la Personalidad de Dios; yaas€—con reconocimiento; samam—igualmente.




El erudito Kayapa dijo: Por tu lamentación, penitencia y correcta deliberación, y también por tu inquebrantable fe en la Suprema Personalidad de Dios y tu adoración a ®iva y a mí, uno de los hijos [Prahl€da] de tu hijo [HiraŠya- kaipu] será un acreditado devoto del Señor, y su fama se difundirá en la misma medida que la de la Personalidad de Dios.




yogair hemeva durvarŠaˆ

bh€vayiyanti s€dhavaƒ

nirvair€dibhir €tm€naˆ

yac-ch…lam anuvartitum


yogaiƒ—mediante los procesos de rectificación; hema—oro; iva—como; durvarŠam—calidad inferior; bh€vayiyanti—purificará; s€dhavaƒ—personas santas; nirvaira-€dibhiƒ—mediante la práctica de la ausencia de animadversión, etc.; €tm€nam—el ser; yat—cuyo; …lam—carácter; anuvartitum—para seguir los pasos.




Buscando seguir sus pasos, personas santas intentarán emular su carácter practicando la ausencia de animadversión, de la misma manera en que los procesos de purificación rectifican el oro de calidad inferior.




La práctica del yoga, proceso de purificación de la propia identidad existencial, se basa, principalmente, en el autodominio. Sin autodominio no es posible practicar la ausencia de animadversión. En el estado condicionado, todo ser vivo envidia a otro ser vivo, pero en el estado liberado la animadversión está ausente. Prahl€da Mah€r€ja fue torturado por su padre de muchas maneras diferentes; a pesar de ello, tras la muerte de su padre oró pidiendo a la Suprema Personalidad de Dios que liberase a su padre. No pidió ninguna de las bendiciones que podría haber pedido; en lugar de ello, oró para que su padre ateo se pudiese liberar. Nunca maldijo a ninguna de las personas que, instigadas por su padre, se dedicaron a torturarle.




yat-pras€d€d idaˆ vivaˆ

pras…dati yad-€tmakam sa

sva-dg bhagav€n yasya

toyate 'nanyay€ d€


yat—por cuya; pras€d€t—misericordia de; idam—este; vivam—universo; pras…dati—se vuelve feliz; yat—cuya; €tmakam—por Su omnipotencia; saƒ—Él; sva-dk—cuidado especial por Sus devotos; bhagav€n—la Suprema Personalidad de Dios; yasya—cuyo; toyate—Se satisface; ananyay€—sin desviación; d€— mediante la inteligencia.




Todos se complacerán con él, porque la Personalidad de Dios, el controlador supremo del universo, está siempre satisfecho con aquel devoto que no desea nada más que a Él.




La Suprema Personalidad de Dios está situado en todas partes como Superalma, y puede dar órdenes a todos y cada uno según Lo desee. El futuro nieto de Diti, del que se predijo que sería un gran devoto, iba a ser querido por todos, incluso por los enemigos de su padre, pues sus ojos no iban a ver otra cosa que a la Suprema Personalidad de Dios. El devoto puro del Señor ve la presencia de su adorable Señor por todas partes. El Señor corresponde de tal manera que a todas las entidades vivientes en que el Señor reside como Superalma también les gusta el devoto puro, porque el Señor está presente en sus corazones y puede ordenarles que sean amistosas con Su devoto. En la historia hay muchos ejemplos en los que vemos que incluso el animal más feroz trata amistosamente a un devoto puro del Señor.




sa vai mah€-bh€gavato mah€tm€

mah€nubh€vo mahat€ˆ mahi˜haƒ

pravddha-bhakty€ hy anubh€vit€aye

niveya vaikuŠ˜ham imaˆ vih€syati


saƒ—él; vai—ciertamente; mah€-bh€gavataƒ—el devoto más elevado; mah€-€tm€—amplia inteligencia; mah€-anubh€vaƒ—amplia influencia; mahat€m—de las grandes almas; mahi˜haƒ—la más grande; pravddha—bien maduro; bhakty€—mediante servicio devocional; hi—ciertamente; anubh€vita—situado en la etapa anubh€va del éxtasis; €aye—en la mente; niveya—entrando; vaikuŠ˜ham—en el cielo espiritual; imam—este (mundo material); vih€syati— abandonará.




Ese supremo devoto del Señor tendrá amplia inteligencia y amplia influencia, y será la más grande de las grandes almas. Por su maduro servicio devocional, ciertamente estará en una situación de éxtasis trascendental, y entrará al cielo espiritual tras dejar este mundo material.




Hay tres etapas de desarrollo trascendental en el servicio devocional, técnicamente conocidas como sth€yi-bh€va, anubh€va, y mah€bh€va. Se conoce como sth€yi-bh€va el amor perfecto y continuo por Dios, y, cuando se lleva a cabo en un tipo concreto de relación trascendental, se llama anubh€va. Pero la etapa de mah€bh€va se puede ver entre las energías personales de la potencia de placer del Señor. Se entiende que el nieto de Diti, Prahl€da Mah€r€ja, estaría constantemente meditando en el Señor y repitiendo Sus actividades. Como se mantendría meditando constantemente, pasaría con facilidad al mundo espiritual tras abandonar su cuerpo material. Esta meditación se lleva a cabo de un modo aun más oportuno si se canta y escucha el santo nombre del Señor. Esto se recomienda en especial para esta era de Kali.




alampa˜aƒ …la-dharo guŠ€karo

h˜aƒ pararddhy€ vyathito duƒkhiteu

abh™ta-atrur jagataƒ oka-hart€

naid€ghikaˆ t€pam ivour€jaƒ


alampa˜aƒ—virtuosas; …la-dharaƒ—cualidades; guŠa-€karaƒ—receptáculo de todas las buenas cualidades; h˜aƒ—contento; para-ddhy€—por la felicidad de los demás; vyathitaƒ—afligido; duƒkhiteu—en la desgracia de otros; abh™ta- atruƒ—sin enemigos; jagataƒ—de todo el universo; oka-hart€—destructor de la lamentación; naid€ghikam—debido al Sol del verano; t€pam—aflicción; iva—parecido; uu-r€jaƒ—la Luna.




Será un virtuoso receptáculo de todas las buenas cualidades; cuando los demás estén felices, él estará contento y feliz, sufrirá cuando otros sufran, y no tendrá enemigos. Será un destructor de las lamentaciones de todos los universos, como la agradable Luna que sigue al Sol del verano.




Prahl€da Mah€r€ja, el ejemplar devoto del Señor, tuvo todas las buenas cualidades que un hombre pueda tener. Aunque era el emperador de este mundo, no era un disoluto. Desde su misma infancia era el receptáculo de todas las buenas cualidades. Sin enumerar esas cualidades, aquí se dice, resumiendo, que estaba dotado con todas las buenas cualidades. Esto es lo que caracteriza a un devoto puro. La característica más importante de un devoto puro es que no es lampa˜a, libertino, y otra cualidad es que siempre tiene un gran deseo de mitigar las miserias de la sufriente humanidad. La miseria más detestable de una entidad viviente es su olvido de KŠa. El devoto puro, por lo tanto, intenta siempre revivir la conciencia de KŠa de toda la gente. Ésta es la panacea para todas las miserias.




antar bahi c€malam abja-netraˆ


pautras tava r…-lalan€-lal€maˆ

dra˜€ sphurat-kuŠala-maŠit€nanam


antaƒ—dentro; bahiƒ—fuera; ca—también; amalam—inmaculados; abja- netram—ojos de loto; sva-p™rua—propio devoto; icch€-anugh…ta-r™pam— aceptando una forma de acuerdo con el deseo; pautraƒ—nieto; tava—tuyo; r…- lalan€—hermosa diosa de la fortuna; lal€mam—adornado; dra˜€—verá; sphurat- kuŠala—con brillantes pendientes; maŠita—adornado; €nanam—rostro.




Tu nieto será capaz de ver, dentro y fuera, a la Suprema Personalidad de Dios, cuya esposa es la hermosa diosa de la fortuna. El Señor puede aceptar la forma que el devoto desee, y Su rostro siempre está hermosamente adornado con pendientes.




Con esto se predice que el nieto de Diti, Prahl€da Mah€r€ja, podrá ver a la Personalidad de Dios, no sólo dentro de sí mismo, por medio de la meditación, sino que también Le podrá ver personalmente con sus ojos. Sólo alguien que esté muy elevado en conciencia de KŠa puede tener esa visión directa, pues no se puede ver al Señor con ojos materiales. La Suprema Personalidad de Dios tiene gran variedad de formas eternas, como KŠa, Baladeva, Sa‰karaŠa, Aniruddha, Pradyumna, V€sudeva, N€r€yaŠa, R€ma, Nsiˆha, Var€ha y V€mana, y el devoto del Señor conoce todas esas formas ViŠu. El devoto puro se apega a una de las formas eternas del Señor, y el Señor Se complace en aparecer ante él en la forma deseada. El devoto no imagina algo caprichoso acerca de la forma del Señor, ni llega jamás a pensar que el Señor es impersonal y puede aceptar la forma deseada por un no devoto. El no devoto no tiene idea de la forma del Señor, y, por tanto, no puede pensar en ninguna de las formas antes citadas. Pero, cuando sea que un devoto ve al Señor, Le ve en una forma muy hermosamente adornada, en compañía de Su constante compañera, la diosa de la fortuna, que es eternamente hermosa.




maitreya uv€ca

rutv€ bh€gavataˆ pautram

amodata ditir bham

putrayo ca vadhaˆ kŠ€d

viditv€s…n mah€-man€ƒ


maitreyaƒ uv€ca—el sabio Maitreya dijo; rutv€—al oír; bh€gavatam—ser un gran devoto del Señor; pautram—nieto; amodata—sintió placer; ditiƒ—Diti; bham—en gran medida; putrayoƒ—de dos hijos; ca—también; vadham—la muerte; kŠ€t—por KŠa; viditv€—sabiendo esto; €s…t—pasó a estar; mah€- man€ƒ—con gran placer en la mente.




El sabio Maitreya dijo: Al oír que su nieto sería un gran devoto, y que sus hijos serían muertos por KŠa, Diti sintió gran placer en su mente.




Diti se apenó mucho al saber que, por su inoportuno embarazo, sus hijos serían demonios y lucharían con el Señor. Pero cuando oyó que su nieto sería un gran devoto, y que sus dos hijos morirían a manos del Señor, se sintió muy satisfecha. Como esposa de un gran sabio e hija de un gran praj€pati, Daka, sabía que morir a manos de la Personalidad de Dios es una gran fortuna. Puesto que el Señor es absoluto, Sus actos de violencia y de no violencia están al mismo nivel. Entre tales actos del Señor no hay diferencia. La violencia y no violencia mundanas no tienen nada que ver con las acciones del Señor. Un demonio muerto por Él alcanza el mismo resultado que quien obtiene la liberación tras muchísimas vidas de penitencia y austeridad. La palabra bham es aquí significativa, porque indica que Diti se sentía mucho más complacida de lo que jamás hubiera esperado.


Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Decimocuarto del Canto Tercero del ®r…mad-Bh€gavatam, titulado: «Diti queda embarazada al atardecer».

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